Un perrito con la mirada más desoladora de todas, tristemente fue dejado para morir con unas extrañas quemaduras que cubrían todo su cuerpo. La historia de este peludito que casi consigue su final feliz para siempre, toca la fibra más sensible de millones en las redes.

No nos cansaremos de decirlo, debemos exigir justicia por todos los perritos sometidos a malos tratos en manos de seres inescrupulosos y sin una gota de humanidad y compasión.

Esta vez la víctima fue un perrito llamado Lamb que fue abandonado con dolorosas lesiones en toda su piel.

El estado de salud del perrito era bastante delicado. Pero, por suerte, voluntarios del grupo de rescate de Sidewalk Specials lo encontraron antes que sucediera lo peor.

Los rescatistas lo llevaron a una clínica veterinaria donde recibió toda la atención médica que necesitaba. Aunque el personal médico desconocía cómo causaron sus lesiones, se centraron en curar las graves heridas. Le asignaron un tratamiento oral y tópico para garantizar su recuperación.

Debido a su condición, Lamb no podía estar en la perrera junto a los otros peluditos, necesitaba atención constante y un cuidado especial. Por lo que fue llevado a un hogar de acogida mientras encontraba una familia permanente.

Los primeros días lucía muy débil, el perrito aceptaba el tratamiento y cómo no, si estaba desnutrido y con terribles laceraciones en su piel. Las rojeces de la piel pueden tardar en curar entre 3 y 15 días según la gravedad.

Lamb parecía estar perdiendo la esperanza, pero con ayuda de su nueva familia de acogida logró levantar el ánimo. Sobre todo, después de que le dieron su primer juguete. Un pequeño peluche se convirtió en su cosa favorita en todo el mundo. Lamb se aferraba a él como si de eso dependiera su vida. No lo soltaba por nada y siempre lo tenía cerca a la hora de dormir.

El destino para Lamb estaba cambiando satisfactoriamente, no solo sus heridas estaban sanando, después de unas largas semanas de tratamiento recibió la noticia que tanto estaba esperando. Lamb se iría a su nuevo hogar con una familia que lo amaría por sobre todas las cosas.

Aunque todo parecía ir de maravilla, y por primera vez Lamb comenzaba a disfrutar lo que significaba ser acariciado, y de su propia camita, contar con verdaderos hermanos para el juego y las travesuras, y tener a quienes llamar papá y mamá, todo dio un giro inesperado.

Lamentablemente, las quemaduras de Lamb causaron un daño irreversible. Si bien tuvo un nuevo comienzo, solo pudo disfrutar de su nueva familia por ocho meses. Lamb duró poco en manos de las personas indicadas, pero vivió sus últimos meses totalmente feliz y rodeado de infinito amor.
Si existe el cielo canino, seguro Lamb está en primera línea. Dejó una huella imborrable en el corazón de todos los que conocieron su historia. No dejemos de luchar por estas criaturas vulnerables, aunque les queden pocos días de felicidad en esta tierra.